Femicidio de Nora: Macarrón dijo estar «destruido» y que pensó en suicidarse

El único imputado por el asesinato de su esposa en Río Cuarto declaró este martes ante el tribunal. Tras exponer por unos 20 minutos dijo que se sentía mal e interrumpió su exposición.

Marcelo Macarrón, el viudo de Nora Dalmasso, asesinada hace 15 años en Río Cuarto, Córdoba, dijo hoy durante el juicio al que es sometido como presunto instigador del femicidio de su esposa que vive un «calvario», que es «descabellado» que lo acusen de ser «un asesino que contrató a otro asesino» y que atraviesa una «crisis depresiva», por lo que «varias veces» pensó en suicidarse.

En la segunda audiencia del juicio por jurados que comenzó ayer ante la Cámara Criminal y Correccional de 1° Nominación de Río Cuarto, Macarrón pidió declarar, aunque su exposición se extendió sólo 23 minutos, cuando dijo que se sentía mal y fue retirado de la sala.

Antes de ello, el viudo de la mujer hallada asesinada por asfixia el 26 noviembre de 2006 en su casa del country Villa Golf, de Río Cuarto, aseguró que desde ese episodio está «destruido, con crisis depresiva», ya que es inocente: «Siempre dije la verdad», expresó.

«Varias veces pensé en suicidarme», continuó el acusado, quien al inicio de su declaración dijo que aceptaba responder preguntas, aunque luego sollozó y habló de manera entrecortada hasta manifestar que no se sentía bien.

No obstante, alcanzó a recordar que cuando Nora fue asesinada «entró» en «estado de shock» y depresión: «No me podía levantar por la mañana», destacó.

Sobre la imputación que pesa en su contra por el delito de «homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por precio o promesa remuneratoria en concurso ideal», delito que prevé la pena de prisión perpetua, Macarrón dijo: «Es descabellado que yo sea un asesino que contrató a otro asesino».

A su vez, calificó de «mentiroso total» al fiscal Luis Pizarro, quien instruyó la causa y fue el autor de la calificación legal y de la elevación a juicio.

Antes de finalizar la declaración, donde apeló a la victimización, y contarle al jurado que toma antidepresivos y está bajo tratamiento psiquiátrico, el imputado expresó: «No me siento bien, son muchos años de calvario, son 15 años que no se terminan nunca. Todo este calvario me ha destruido. Las imputaciones a mi hijo (Facundo), totalmente inocente, también me destruyó».

La audiencia de hoy se inició cerca de las 9.30 con la exposición del fiscal del juicio, Julio Rivero, de los lineamientos de la acusación.

Para el representante del Ministerio Público, «nunca se va a saber» quién mató a Dalmasso, en referencia a la persona a la que Macarrón supuestamente contrató para cometer el femicidio y simular un escenario de ataque sexual.

«La mataron cuando se encontraba desnuda y dormida en la cama de su hija», «la mató una sola persona» y «el asesino no es un loquito ni un psicópata sexual,» dijo Rivero, quien añadió que «Nora no supo quién la mató».

Tras el fiscal, fue el turno de la exposición de la defensa de Macarrón, a cargo del abogado Marcelo Brito, quien aseguró que la causa tiene «muchas irregularidades» que ameritan una incidencia de «nulidad de todo el proceso».

Si bien para esta jornada estaba prevista la declaración de tres testigos, solo lo hizo uno, que fue el primer policía en entrar a la casa en la que se encontró el cuerpo de Dalmasso.

Para mañana, en tanto, está previsto que declaren los hijos de Macarrón y Dalmasso, Facundo y Valentina, quienes apoyan y defienden la inocencia de su padre.

Ayer, tras la primera jornada del debate, ambos encabezaron una marcha en apoyo al acusado, y la hija de Macarrón adelantó que al declarar revelará «nuevas pruebas» que involucrarán en el crimen de su madre a un «empresario que era amigo de la familia».

«Hemos aportado un montón de pruebas sobre el sospechoso del crimen que nunca se valoraron ni se investigaron», dijo al referirse a la persona que la familia apunta como autora del crimen, y remarcó que su papá es «inocente».

En iguales términos se expresó su hermano Facundo, quien aseveró que «desde el punto de vista lógico y jurídico, jamás se puede llegar a una sentencia condenatoria» porque «la acusación no tiene ningún sustento probatorio».

El cuerpo de Nora Dalmasso fue encontrado el 26 de noviembre de 2006 en su casa del country Villa Golf de Río Cuarto y, según los informes forenses, la mujer fue asesinada mediante una asfixia mecánica utilizando la bata de baño ajustado como doble lazo alrededor del cuello.

Según el fiscal Pizarro, como parte del plan criminal el asesino «ordenó la escena con la finalidad de simular un hecho de índole sexual, tras lo cual se retiró del lugar, sin dejar rastro alguno de su persona».

Si sos víctima de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda, comunicate a la línea nacional y gratuita 144, que funciona todos los días del año, las 24 horas. También podés dirigirte al Polo Integral de la Mujer (teléfono 0800 888 9898, Entre Ríos 680, Córdoba Capital).

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