Desde Rosario, la bandera mas grande del mundo abrazó a la aeronave que mas daño de hizo a los Ingleses en la guerra de Malvinas,» El Tordillo».

Durante la jornada de ayer domingo de las Jornadas de Puertas Abiertas del 75º Aniversario del Área de Material, llegó desde la cuidad de Rosario a Las Higueras una fracciòn de la bandera de 800 metros de longitud que figura en los records Guinness como la mas larga del mundo.

Traida por la agrupación Malvineros Rosario, a modo de homenaje al icónico avión de la Fuerza Aérea que fue el que mas daño le infringió a los ingleses en la gerra de Malvinas, el Douglas Skyhawk A-4B C-222, llamado «El Tordillo» y famoso entre los ingleses que lo llamaban » El Fantasma».

En dialogo con Contactos, Alberto Nassivera, de la agrupación Malvineros de Rosario, manifestó que lo de la Bandera mas grande del mundo, Bandera Argentina, surgió con una idea de Roberto Vacaflor, de la cuna de la Bandera en Rosario.

En homenaje al «Tordillo» se hicieron presentes con la bandera que fue trasladada por la gente que estaba presente en las Jornadas de Puertas Abiertas hasta el avión, donde lo abrazaron rodeandoló y como dicen los Malvineros, «cobijarlo», y que se sienta que nuestros héroes que lo llevaron gallardamente en le guerra de Malvinas se sientan reconocidos y protegidos por el gesto simbólico.

Durante el abrazo simbólico de la bandera alrededor del A-4B C-222 se fueron mencionando en voz alta a los caídos cuyos nombres están inscriptos en el avión al grito de «presente» de todos los que allí estaban, por lo que fué un momento de mucha emoción que llevo a muchos a las lágrimas.

Además del homenaje y el reconocimiento, Alberto Nassivera, que es también artista plástico hizo entrega al Comodoro Gustavo Olivato, Jefe del Área de Material, de un cuadro pintado por él, donde se observan las dos principales acciones del «Tordillo», en la guerra de Malvinas, con el 1er. Teniente Carlos Cachone el 8 de Junio de 1982, y el 13 de Junio con el Capitan Varela. El Comodoro Juan Perot presentó al Sr. Nassivera al Mayor, que es el encargado del hangar, Suboficial Mayor Marcelo Radevich, que realiza el mantenimiento de los sistemas de armas, lugar dende se ubicará el cuadro que fué obsequiado en forma de homenaje.

Desde el programa Contactos entrevistamos en 2014, durante las Jornadas de Puertas Abiertas del 70 Aniversario, al Capitán Varela al lado del Tordillo, por lo que le hicimos saber al artista plástico que es un gran homenaje el que ellos están haciendo por ellos, a lo que emocionadamente contestó que, «siempre se trata del mas respetuoso y sentido homenaje que podemos realizar».

Desde Rosario la bandera mas grande del mundo abrazó a la aeronave que mas daño de hizo a los Ingleses en la guerra de Malvinas.

Desde Rosario, la bandera mas grande del mundo, abrazó a la aeronave que mas daño de hizo a los Ingleses en la guerra de Malvinas " El Tordillo".Durante la jornada de ayer domingo de las Jornadas de Puertas Abiertas del 75º Aniversario del Área de Material, llegó desde la cuidad de Rosario a Las Higueras una fracciòn de la bandera de 800 metros de longitud que figura en los records Guinness como la mas larga del mundo.Traida por la agrupación Malvineros Rosario, a modo de homenaje al icónico avión de la Fuerza Aérea que fue el que mas daño le infringió a los ingleses en la gerra de Malvinas, el Douglas Skyhawk A-4B C-222, llamado "El Tordillo" y famoso entre los ingleses que lo llamaban " El Fantasma".En dialogo con Contactos, Alberto Nassivera, de la agrupación Malvineros de Rosario, manifestó que lo de la Bandera mas grande del mundo, Bandera Argentina, surgió con una idea de Roberto Vacaflor, de la cuna de la Bandera en Rosario.En homenaje al "Tordillo" se hicieron presentes con la bandera que fue trasladada por la gente que estaba presente en las Jornadas de Puertas Abiertas hasta el avión, donde lo abrazaron rodeandoló y como dicen los Malvineros, "cobijarlo", y que se sienta que nuestros héroes que lo llevaron gallardamente en le guerra de Malvinas se sientan reconocidos y protegidos por el gesto simbólico.Durante el abrazo simbólico de la bandera alrededor del A-4B C-222 se fueron mencionando en voz alta a los caídos cuyos nombres están inscriptos en el avión al grito de "presente" de todos los que allí estaban, por lo que fué un momento de mucha emoción que llevo a muchos a las lágrimas.Además del homenaje y el reconocimiento, Alberto Nassivera, que es también artista plástico, hizo entrega al Comodoro Gustavo Olivato, Jefe del Área de Material, de un cuadro pintado por él, donde se observan las dos principales acciones del "Tordillo", en la guerra de Malvinas, con el 1er. Teniente Carlos Cachone el 8 de Junio de 1982, y el 13 de Junio con el Capitan Varela. El Comodoro Juan Perot presentó al Sr. Nassivera al Mayor, que es el encargado del hangar, Suboficial Mayor Marcelo Radevich, que realiza el mantenimiento de los sistemas de armas, lugar dende se ubicará el cuadro que fué obsequiado en forma de homenaje.Desde el programa Contactos entrevistamos en 2014, durante las Jornadas de Puertas Abiertas del 70 Aniversario, al Capitán Varela al lado del Tordillo, por lo que le hicimos saber al artista plástico que es un gran homenaje el que ellos están haciendo por ellos, a lo que emocionadamente contestó que, "siempre se trata del mas respetuoso y sentido homenaje que podemos realizar".Les dejamos aquí el link de la nota que le realizara al Capitán Varela, en el año 2014, Alfredo Carrizo, de nuestro programa Contactos, al lado del restaurado "Tordillo". https://www.facebook.com/CONTACTOSLashigueras/videos/688182294584930/La historia del avión Douglas Skyhawk A-4B C-222 "El Tordillo"En marzo de 1967, el Douglas Skyhawk A-4B C-222 (ex USN A-4B BuAer 142752) fue recibido en la V Brigada Aérea de Villa Reynolds -San Luis-. En abril 1982, al tiempo de ordenarse el despliegue urgente de las aeronaves de combate a las bases de la Patagónia, este avión salía de una inspección mayor.Dada la premura, no hubo tiempo de pintarlo con el esquema tradicional decamuflaje, convirtiéndose así en el único Skyhawk que conservó a lo largo delconflicto el color gris de la base antióxido con que se los preparaba en elTaller Regional.El capitán Antonio Zelaya trasladó el C-222 a Río Gallegos el 27 deabril. Al verlo llegar uno de los pilotos, aficionado a los caballos, exclamó“¡ahí llega el Tordillo!” apodo que conservaría a partir de ese momento. La falta de mimetizado demoró su entrada en combate y, al comienzo, fue utilizado sólo en vuelos de adiestramiento. El 21 de mayo realizó la primera misión. Ese día, al ser evidente que la maniobra inglesa en el estrecho de San Carlos era el desembarco principal y no una acción de diversión, la Fuerza Aérea Sur envió a todos los aviones en servicio.A las 12:30, formando parte de la tercera oleada de ataque, el C-222 partió de Río Gallegos pilotado por el teniente Fernando Robledo. La escuadrilla se dirigió directamente al estrecho sin hacer reabastecimiento en vuelo. Al llegar, divisaron una fragata tipo 21 (la HMS Argonaut) que trataba de refugiarse detrás de un acantilado. La atacaron con cañones y bombas.Si bien no explotaron, una abrió un hueco encima de la línea de flotación que dejó fuera de servicio los motores y el sistema de timón, mientras que otra impactó debajo, provocó el estallido de una caldera y golpeó el almacén demisiles Sea Cat. Dos de éstos explotaron ocasionando bajas en el personal. Luego de este ataque del Tordillo, la Argonaut cumpliría funciones de Centro de Información y Control y Artillería Antiaérea por unos días más y, posteriormente, sería retirada del Teatro de Operaciones y enviada a Gran Bretaña.El 8 de junio,conocido como el “Día más negro de la flota”, el primer teniente Carlos Cachón partió de Río Gallegos a bordo del C-222. Con su escuadrilla llegó a Bahía Agradable en vuelo rasante. Al iniciar un viraje a la derecha avistó los buques de asalto el RFA Sir Tristram y RFA Sir Galahad. Un misil lanzado desde tierra pasó cerca del Tordillo de Cachón, que sin espantarse continuó la corrida y lanzó las bombas. Los impactos dieron en el centro de la estructura del Sir Tristam, otras pasaron de largo por lagran velocidad, rebotaron en el agua y llegaron a la costa donde explotaron afectando a gran cantidad de personal y material Poco después, y por razones operativas, algunos de losaviones se trasladaron a la Base Aérea Militar San Julián, desde donde continuaron las operaciones. Entre ellos el C-222. El 13 de junio, último díade ataques aéreos, se ordenó bombardear los emplazamientos de la artillería de campaña británica que cañoneaba a los defensores de Puerto Argentinos. En esta ocasión el capitán Carlos Varela despegó de San Julián con el C-222 para atacarla zona del Monte Dos Hermanas. Después de navegar y efectuar un reabastecimiento normal, la escuadrilla encabezada por el Tordillo se lanzó sobre un campamento ubicado al norte del Cordón Rivadavia. En uno de los módulos se encontraba reunido el Estado Mayor de los generales Jeremy Moore y Julián Thompson. En el escape, la escuadrilla de Varela atacó dos helicópteros Sea King, mientras dos misiles, nuevamente por escasa distancia, le erraban alC-222. El regreso del Tordillo fue dificultoso pues el motor había levantado temperatura y funcionaba a un 85 % de su potencia. Pese al inconveniente, esta misión pudo ser, tal vez, la de mayor trascendencia del conflicto pues casi se alza con la vida del alto mando británico. El general Moore, al firmarse la rendición, le preguntó al general Menéndez cómo había logrado ubicar su puesto de comando.Las operaciones eficaces de los pilotos que tripularon el C-222, un avión sin pintar, fácil de identificar desde tierra, y lasescapadas “milagrosas” entre las defensas antiaéreas, enseguida dieron lugar aque pilotos y mecánicos, un poco en broma y otro poco en serio, tejieran a sualrededor gran cantidad de suposiciones acerca de sus cualidades casi mágicas.Sin lugar a dudas, fue el A-4B Skyhawk más popular del Grupo Aéreo de los Halcones de Villa Reynolds. El pintor de temas aeronáuticos, Ezequiel Martínez,recreó en un cuadro a los A-4B, volando rasante, instantes después de atacarlos módulos del general Moore. En primer plano, con su gris inconfundible,pintó al “Tordillo”. El capitán Varela relató el episodio en un capítulodel libro “Dios y los Halcones. Otro cuadro del mismo autor, muestra al C-222en solitario vuelo rasante sobre el mar. Maquetistas y aficionados, atraídospor el color tan particular lo han hecho objeto de especial atención para susreproducciones. Hoy, el C-222 descanza con su historia a bordo en el Área de Material Río Cuarto, exhibiendosé orgullosamente al público argentino.Fuente: Dirección de Estudios Históricos

Posted by Contactos Las Higueras on Monday, 19 August 2019

Les dejamos aquí la nota que le realizara al Capitán Varela, en el año 2014, Alfredo Carrizo, de nuestro programa Contactos, al lado del restaurado «Tordillo». 

NOTA CON EL CAPITAN VARELA,HEROE DE MALVINAS Y EL ULTIMO PILOTO DE "EL TORDILLO" A-4B C222,, EN LA GUERRA DE MALVINAS.El día 13 de Junio DE 1982, cuando la inminencia de un desenlace en la batalla ya era evidente y prácticamente a horas de la rendición final, la Fuerza Aérea Argentina llevó acabo las que habrían de ser las últimas misiones de combate sobre las Malvinas y en las últimas horas de esa jornada despegó de Puerto Argentino un C-130 Hércules. La primera misión fue poco después de las 11 de la mañana, con tres M-V Dagger que debían bombardear la falda del monte Longdon. Uno de ellos tuvo que regresar inmediatamente por habérsele trabado el tren de aterrizaje. Los otros dos, ya sobre las islas, se toparon con un helicóptero que hacía de piquete de radar y tres aviones Harrier, por lo que, anulada la sorpresa, retornaron a su base. La segunda tenía en principio idéntica configuración que la anterior. (curiosamente, eran los tres integrantes de la escuadrilla “Torno” que el 1 de Mayo protagonizara el primer ataque a la flota inglesa). Uno de ellos no pudo despegar por problemas mecánicos y los otros dos, Capitán Dimeglio y primer Teniente Román, se encontraron con un helicóptero de patrulla, al que atacaron, pero una vez más tuvieron que abortar la misión. Siguieron luego dos formaciones de A-4 S kyhawk con el objetivo de bombardear la ladera del cerro Dos Hermanas. E estos sí lograron alcanzar su blanco y el ataque casi le cuesta la vida al General Jeremy Moore. Por la noche, dos bombarderos Canberra efectúan un ataque sobre Monte Kent. Uno de ellos es alcanzado por un misil desde tierra después de haber lanzado su carga mortal. El piloto logra eyectarse pero el navegador cae y muere con su avión. Horas después, la guerra había terminado. Estas dos últimas misiones son revividas por quienes allí estuvieron. Armados con bombas frenadas por paracaídas y cañones, cuatro Skyhawk, con el indicativo “Nene” despegan de San Julián al mando del Capitán Zelaya, los Tenientes Cervera y Gelardi y el Alférez Dellepiane. Le sigue otra formación igual, los “Chispas”, encabezada por el Capitán Varela, acompañado por los Tenientes Roca (numeral dos) y Mayor (numeral tres) y el Alférez Moroni como cuatro. Como era habitual, el día estaba cubierto. Al llegar al reabastecedor KC-130 el avión de Zelaya le entró combustible a la turbina y tuvo que volver. Cuando el Hércules se alejó, los siete aviones se juntaron – “éramos una patota”, recuerda el ahora Primer Teniente Mayor- e intentan rehacer las formaciones, con la dificultad que implica hacerlo en un riguroso silencio de radio. Los ayudó el hecho de que Varela utilizaba un avión muy particular, ya que había retornado a la actividad después de un servicio de mantenimiento y sólo estaba pintado con una base de antióxido, por lo que de inmediato recibió el mote de “el tordillo”. “Ni bien nos acomodamos, relata Mayor, llegamos al punto en que teníamos que descender, cruzamos toda la capa de nubes que había y cuando nos pusimos rasante llovía muy fuerte. Era tan intensa la lluvia que los tres Nenes, que venían ahora atrás al mando de Cervera, se guiaban mirando las cuatros estela que dejaban en el agua los chorros de nuestras turbinas”. “Teníamos que alcanzar un punto unas 180 millas al norte de las islas y de ahí iríamos en línea recta, siempre en rasante, hacia monte Kent. El temor que teníamos todos era encontrarnos con alguna fragata que estuviera de piquete de radar y que nos obstaculizara la misión, porque no llevábamos armamento para atacar un buque, las bombas, si bien eran las mismas, tenían espoletas para blancos terrestres”, explica el piloto. La formación prosigue su vuelo rasante, ahora con rumbo sur hasta alcanzar la costa. Las condiciones climáticas habían mejorado y el sol despuntaba por entre espesos grupos de nubes. Poco antes de cruzar la línea de acantilados el radar Malvinas sale al aire y pregunta si “hay alguien en frecuencia”, nadie responde. El operador de Malvinas insiste y entonces el Capitán Varela contesta con el indicativo “Chispas”. El radar comunica que no los tiene en su pantalla- lo cual era un alivio porque quería decir que los ingleses tampoco podían captarlos con sus radares- pero que había una sección de Harrier sobre Puerto Argentino, otra sobre Fitz Roy cerca de Bahía Agradable y dos más en la zona de San Carlos. “OK manténgame informado”, responde Varela. Estaban entonces a dos minutos del blanco. Pasan por Bahía San Luis. “Tengo bien grabada la imagen, dice Mayor, una pequeña casa de madera con un mueble todo desvencijado y al lado, sobre el suelo, un helicóptero Sea Lynx con su motor en marcha. L e pasamos por arriba y en ese momento el radar Malvinas nos advierte que las patrullas de Harrier comenzaban a converger hacia nosotros. Faltaba 1m20seg al blanco. “Entonces el capitán Varela, que volaba mirando al frente, porque yo iba mirando al costado para no perder la formación, vio aparecer frente a él un soldado que venía subiendo una loma y prácticamente se topa con los aviones que volaban pegados al suelo. Debe haber congelado. El hecho es que tras el soldado y la elevación vimos aparecer una serie de containers grandes, que eran puestos de mando móviles, muchísimos helicópteros y tropa, todo muy prolijito, muy británico. “ Mayor alcanzó a ver como se desprendían las bombas del avión de Varela y se abrían los paracaídas de retardo. Por reflejo lanza las suyas y a su vez, hacen lo propio Moroni y Roca. Casi simultáneamente escuchan al Jefe de escuadrilla que ordenaba “tirar”. Eran las 12:15 horas. “Cuando vuelvo a mirar al Guía, continúa el relato de Mayor, aparece un misil entre nuestros dos aviones, explota y alcancé a ver un pedazo del tanque suplementario del avión de Varela que pasaba volando después que lo hubiera eyectado. Instintivamente yo eyecté mis cargas externas, los tanques suplementarios y la suspensión de las bombas. Entonces empezamos a girar en redondo para volver por donde vinimos, porque el radar Malvinas nos informaba que teníamos los Harriers prácticamente encima.” En ese giro los Skyhawks atacan con sus cañones a los helicópteros. Las primeras bombas habían impactado alrededor de los containers y el resto en la zona donde estaban los helicópteros. El General Moore salvó su vida quizás porque en el momento del ataque no estaba en el puesto de mando, pero de todas maneras, según admitió él mismo, tuvo que arrojarse a una trinchera para proteger su vida. Algunos deciden volver por donde habían entrado, ya que en ese rumbo al menos sabían que no había fragatas. Otro cruza directamente sobre la Gran Malvinas. A plena potencia salen hasta alejarse de las islas. Varela con crecientes fallas en su turbina a causa de la explosión, llega a aterrizar en San Julián segundos antes de que el motor, despedazado, se trabara definitivamente. Dellepiane, con un orificio en el ala por el que perdía combustible, llega prácticamente sin carburante hasta donde espera el re abastecedor y debe volar hasta el continente “chupando” el vital líquido para sólo desprenderse para aterrizar. Pero finalmente todos llegan a la base, la misión, última de los veteranos pero nobles A-4 Skyhawk, cumplida.

Posted by Contactos Las Higueras on Wednesday, 20 August 2014

La historia del avión Douglas Skyhawk A-4B C-222 «El Tordillo»

En marzo de 1967, el Douglas Skyhawk A-4B C-222 (ex USN A-4B BuAer 142752) fue recibido en la V Brigada Aérea de Villa Reynolds -San Luis-. En abril 1982, al tiempo de ordenarse el despliegue urgente de las aeronaves de combate a las bases de la Patagónia, este avión salía de una inspección mayor.Dada la premura, no hubo tiempo de pintarlo con el esquema tradicional decamuflaje, convirtiéndose así en el único Skyhawk que conservó a lo largo delconflicto el color gris de la base antióxido con que se los preparaba en elTaller Regional.

El capitán Antonio Zelaya trasladó el C-222 a Río Gallegos el 27 deabril. Al verlo llegar uno de los pilotos, aficionado a los caballos, exclamó“¡ahí llega el Tordillo!” apodo que conservaría a partir de ese momento. La falta de mimetizado demoró su entrada en combate y, al comienzo, fue utilizado sólo en vuelos de adiestramiento. El 21 de mayo realizó la primera misión. Ese día, al ser evidente que la maniobra inglesa en el estrecho de San Carlos era el desembarco principal y no una acción de diversión, la Fuerza Aérea Sur envió a todos los aviones en servicio.

A las 12:30, formando parte de la tercera oleada de ataque, el C-222 partió de Río Gallegos pilotado por el teniente Fernando Robledo. La escuadrilla se dirigió directamente al estrecho sin hacer reabastecimiento en vuelo. Al llegar, divisaron una fragata tipo 21 (la HMS Argonaut) que trataba de refugiarse detrás de un acantilado. La atacaron con cañones y bombas.Si bien no explotaron, una abrió un hueco encima de la línea de flotación que dejó fuera de servicio los motores y el sistema de timón, mientras que otra impactó debajo, provocó el estallido de una caldera y golpeó el almacén demisiles Sea Cat. Dos de éstos explotaron ocasionando bajas en el personal. Luego de este ataque del Tordillo, la Argonaut cumpliría funciones de Centro de Información y Control y Artillería Antiaérea por unos días más y, posteriormente, sería retirada del Teatro de Operaciones y enviada a Gran Bretaña.

El 8 de junio,conocido como el “Día más negro de la flota”, el primer teniente Carlos Cachón partió de Río Gallegos a bordo del C-222. Con su escuadrilla llegó a Bahía Agradable en vuelo rasante. Al iniciar un viraje a la derecha avistó los buques de asalto el RFA Sir Tristram y RFA Sir Galahad. Un misil lanzado desde tierra pasó cerca del Tordillo de Cachón, que sin espantarse continuó la corrida y lanzó las bombas. Los impactos dieron en el centro de la estructura del Sir Tristam, otras pasaron de largo por lagran velocidad, rebotaron en el agua y llegaron a la costa donde explotaron afectando a gran cantidad de personal y material

Poco después, y por razones operativas, algunos de losaviones se trasladaron a la Base Aérea Militar San Julián, desde donde continuaron las operaciones. Entre ellos el C-222. El 13 de junio, último díade ataques aéreos, se ordenó bombardear los emplazamientos de la artillería de campaña británica que cañoneaba a los defensores de Puerto Argentinos. En esta ocasión el capitán Carlos Varela despegó de San Julián con el C-222 para atacarla zona del Monte Dos Hermanas. Después de navegar y efectuar un reabastecimiento normal, la escuadrilla encabezada por el Tordillo se lanzó sobre un campamento ubicado al norte del Cordón Rivadavia. En uno de los módulos se encontraba reunido el Estado Mayor de los generales Jeremy Moore y Julián Thompson. En el escape, la escuadrilla de Varela atacó dos helicópteros Sea King, mientras dos misiles, nuevamente por escasa distancia, le erraban alC-222. El regreso del Tordillo fue dificultoso pues el motor había levantado temperatura y funcionaba a un 85 % de su potencia. Pese al inconveniente, esta misión pudo ser, tal vez, la de mayor trascendencia del conflicto pues casi se alza con la vida del alto mando británico. El general Moore, al firmarse la rendición, le preguntó al general Menéndez cómo había logrado ubicar su puesto de comando.

Las operaciones eficaces de los pilotos que tripularon el C-222, un avión sin pintar, fácil de identificar desde tierra, y lasescapadas “milagrosas” entre las defensas antiaéreas, enseguida dieron lugar aque pilotos y mecánicos, un poco en broma y otro poco en serio, tejieran a sualrededor gran cantidad de suposiciones acerca de sus cualidades casi mágicas.Sin lugar a dudas, fue el A-4B Skyhawk más popular del Grupo Aéreo de los Halcones de Villa Reynolds. El pintor de temas aeronáuticos, Ezequiel Martínez,recreó en un cuadro a los A-4B, volando rasante, instantes después de atacarlos módulos del general Moore. En primer plano, con su gris inconfundible,pintó al “Tordillo”. El capitán Varela relató el episodio en un capítulodel libro “Dios y los Halcones. Otro cuadro del mismo autor, muestra al C-222en solitario vuelo rasante sobre el mar. Maquetistas y aficionados, atraídospor el color tan particular lo han hecho objeto de especial atención para susreproducciones. Hoy, el C-222 descanza con su historia a bordo en el Área de Material Río Cuarto, exhibiendosé orgullosamente al público argentino.

Fuente: Dirección de Estudios Históricos

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